sábado, 3 de septiembre de 2011

¿Cuál es la mejor lavadora?

Según el espacio de que dispongamos para instalar una lavarropas, el tamaño y la forma de la misma pueden llegar a ser limitantes. 
Pero existen otros factores a considerar.
Nos detendremos a analizar algunos tipos comunes de máquinas como para tener un panorama más amplio de lo que nos pueden brindar.




Si buscamos en las casas de electrodomésticos encontraremos que hay unas diferencias de precios importantes entre las máquinas de lavar.
Es posible que la más económica sea la de menor capacidad de carga de ropa, o la que consuma más agua, o necesite una entrada adicional de agua caliente, etc. etc.
Según el espacio de que dispongamos para instalar una lavadora, el tamaño y la forma de la misma pueden llegar a ser determinantes a la hora de elegir.
Pero existen otros factores a considerar.

Por ejemplo, es deseable que realmente lave bien todo tipo de prendas y que las desgaste lo menos posible, que no provoque interferencias electromagnéticas con otros aparatos (radios, televisores, etc.), que sea silenciosa y lo más eficiente posible desde el punto de vista energético, entre otras cosas.

A continuación, nos detendremos a analizar algunas características de las máquinas como para tener un panorama más amplio de lo que nos pueden brindar.

AUTOMÁTICO O SEMIAUTOMÁTICO

En los lavarropas automáticos, el usuario coloca la ropa, jabón de lavado, suavizante y blanqueador (si fuera necesario) y la máquina se encarga del resto, hasta finalizar con los enjuagues, centrifugado y/o secado (lavaseca) según el programa seleccionado (la ropa puede quedar lista para colgar, orearse o guardar en el ropero ya perfumada).
Los lavarropas automáticos requieren de la utilización de un jabón adecuado de "espuma controlada"  o  "baja espuma".
Al contrario de este tipo de máquinas, las semi-automáticas necesitan de la intervención del usuario en algún momento que puede ser por ejemplo: interrumpir el llenado de agua cuando se alcanzó un nivel suficiente, o durante el vaciado, en los enjuagues, el centrifugado o la colocación de cada uno de los distintos productos de limpieza en las respectivas etapas del lavado...

CARGA FRONTAL O SUPERIOR

Están las que tienen un tambor horizontal y que se cargan por delante a través de una puerta tipo  " ojo de buey "  (carga frontal), hay otras que teniendo un tambor horizontal permiten que el mismo se abra para cargar desde arriba (carga superior) y finalmente las de tambor vertical (también de carga superior).
En general, las de carga superior suelen ocupar menos superficie y, por lo tanto, son más apropiadas para cuando el espacio es limitante. Las de carga horizontal, en cambio, permiten colocarlas debajo de una mesada (integrándose a la cocina por ejemplo), o se puede aprovechar su parte superior o tapa para apoyar una secarropas encima.
Con respecto a la cantidad de prendas que pueden cargar, esto ha cambiado mucho. Antiguamente no se encontraban lavarropas de tambor horizontal que pudieran con más de 5kg de ropa. Hoy en día las hay capaces de lavar hasta 15 kg de peso (en ropa seca).
De acuerdo a un promedio de las necesidades propias (los kilos de ropa seca que se lavan por día), uno puede estimar la capacidad que debería tener el lavarropas para no realizar más de 2 o 3 lavados diarios; pensando no solamente en evitar un mayor desgaste de la máquina sino también en el ahorro y en el tiempo que esto implica.
Una lavarropas no es mejor ni peor porque se introduzca la ropa desde arriba u horizontalmente. En definitiva, uno u otro tipo pueden llegar a lavar casi igual, o sea que optar por un modelo basándose únicamente en el tipo de carga será cuestión de la ubicación, la comodidad y el espacio que haya. En todo caso influye más el sistema de lavado que utilice (como veremos).

CANTIDAD DE PROGRAMAS DE LAVADO

Es un lugar común pensar que cuantos más programas de lavado tenga mi máquina es mejor. Sin embargo, esto es cierto solo en parte.
¿Por qué? Porque si bien me da una mayor versatilidad para optimizar mis lavados, no lo estaré aprovechando en su totalidad si termino usando siempre no más de 3 o 4 programas.
Existen funciones distintas para cada tipo de prenda (según el tejido y la cantidad). Así, por ejemplo, hay lavados enérgicos y otros más delicados con menor movimiento del tambor y más cortos; algunos cargarán más cantidad de agua, otros tendrán prelavado, o algún enjuague adicional, o un centrifugado más suave o más fuerte... En fin, la cantidad de vueltas que dé el tambor por minuto de lavado, los litros de agua que llene, la temperatura que alcance, la duración total del lavado, la intensidad del centrifugado y el desagüe o secado (si es lavasecarropas), las distintas combinaciones de todos estos parámetros dará lugar a los distintos programas según tipo de tejido, cantidad de ropa, suciedad, etc. Luego habrá que leer con atención los manuales de instrucciones (cosa que pocos compradores hacen, pero que evitaría muchos problemas).

SISTEMAS DE LAVADO

Existen 3 sistemas de lavado: el europeo, el americano y el chino, asiático u oriental.
En el sistema europeo (tambor horizontal), el tambor gira en un sentido una determinada cantidad de veces y a cierta velocidad (más bien baja), luego se detiene por unos segundos y reinicia la operación en sentido contrario.
Ese "golpeteo" de la ropa impulsada durante el giro, que cae desde la parte del tambor que va quedando hacia arriba es lo que lava y desprende la suciedad suavemente y sin fricción. Este es el sistema que más cuida a los tejidos, el que utiliza menos agua en relación a la cantidad de ropa pero también es en el que más influye la calidad del jabón y la temperatura del agua (esta es ajustada con precisión porque incorpora su propia resistencia para el calentamiento y controles de temperatura). 
En el sistema americano (tambor vertical con agitador vertical), este agitador central se mueve en forma de vaivén y el tambor exterior en sentido opuesto. De esta forma se ejerce fricción sobre la ropa al mismo tiempo que agitación del agua, con lo cual se logra un efectivo desprendimiento de la suciedad.
El sistema oriental (tambor vertical con agitador chato en el fondo del tambor) puede decirse que es un intermedio entre los otros dos. Ya que el agitador en el fondo del tambor gira velozmente provocando un remolino y haciendo que la ropa baje y vuelva a subir. De esta manera se genera fricción (aunque menos que en el sistema americano) y también hay gran agitación del agua y movimiento de la ropa. Si bien la fricción es menor, logra un lavado intenso, aunque a veces pueda dejar la ropa un poco enredada. Su efecto llega a deformar a algún tejido delicado en algunos casos cuando no se observan bien las instrucciones de uso.
En general, siempre que hay fricción hay desgaste de la ropa; si bien puede servir para acortar los tiempos de un lavado efectivo.
Como vemos, cada sistema tiene sus pros y sus contras.
Así, cuando vayamos a comprar, podremos atender al rango de eficiencia energética en el que se encuentre la lavadora, la cantidad de agua que consume en un lavado completo (ojo: incluidos los enjuagues!), el jabón que usa, la calidad del lavado, el cuidado de las prendas...

1 comentario:

  1. Hola, me parecio muy interesante tu articulo al momento de adquirir una lavadora, mi consulta es la siguiente estoy interesado en adquirir una lavadora pero como soy nuevo en esto indague y quisiera que me dieras un comentario de el modelo LG T1604DPL si es bueno o existen otros mejores , en mi caso soy de Peru. espero su respuesta.

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